Empoderar a las comunidades locales: preservar la cultura vaquera y ganadera y la biodiversidad en Baja California Sur
Para nosotros en Baja Adventures, es esencial involucrar a las comunidades locales y la cultura local en nuestro modelo de turismo regenerativo en Loreto, Baja California Sur, ya que su participación asegura que todas las partes interesadas contribuyan y se beneficien. En el turismo regenerativo, es clave que la naturaleza y la cultura prosperen y se mantengan vivas.
La cultura vaquera fue introducida a Baja California Sur por los colonizadores españoles, quienes trajeron consigo técnicas de manejo de ganado y el uso de mulas. Esta herencia ha dejado una huella indeleble en nuestras tradiciones y formas de vida, enriqueciendo nuestra identidad regional. Junto con los ganaderos locales de La Sierra de la Giganta, exploramos montañas, cañones y oasis con la ayuda de sus mulas, colocamos cámaras trampa para monitorear especies y generamos un impacto económico local para preservar este lugar en la tierra.
Exploramos esta tierra montados en mulas, junto con apasionados participantes y nuestros colaboradores locales, los vaqueros y la comunidad. Esta forma de viajar es lenta, consciente y de bajo impacto, donde el animal es un compañero y no un mero medio de transporte. Juntos atravesamos cañones escarpados en robustas mulas, descendientes de las que trajeron los misioneros hace más de 300 años, conectándonos con una historia y una tradición vivas, al tiempo que recogemos datos de ciencia ciudadana colocando cámaras trampa para ayudar a comprender la dinámica ecológica y proteger la fauna y la flora de estas sierras.
Acerca de nuestro proyecto de conservación: Ojos de la Sierra
Resumen:
La Sierra de la Giganta es un ecosistema árido de montaña con gran diversidad biológica y endemismo, que se enfrenta a amenazas como la caza ilegal, el abandono de los ranchos tradicionales y los efectos del cambio climático. El proyecto "Ojos de la Sierra" pretende implantar el primer sistema participativo de vigilancia de la biodiversidad, formando a los interesados locales -ganaderos y jóvenes- en el uso de cámaras trampa, el análisis de datos y la mitigación de conflictos entre el hombre y la fauna. Se integrará la inteligencia artificial (IA) para la identificación automatizada de especies. Además, se desarrollará una propuesta de modelo de turismo regenerativo como alternativa para la conservación y el desarrollo local. La base de operaciones será la estación de campo de Eco-Alianza Loreto. Con este enfoque integrador se busca generar conocimiento científico, fortalecer las capacidades locales y fomentar alianzas entre la comunidad, la academia y la sociedad civil.
Pregunta de investigación:
¿Cómo puede un sistema de monitoreo participativo de la biodiversidad, apoyado en alianzas estratégicas y herramientas tecnológicas, contribuir a la conservación de la vida silvestre, al fortalecimiento de las capacidades locales y al desarrollo de un modelo de turismo regenerativo en la Sierra de la Giganta, Baja California Sur?
Objetivos:
Establecer un sistema de seguimiento participativo de los mamíferos terrestres.
Formar a las partes interesadas locales en el seguimiento y la gestión de los conflictos entre el hombre y la fauna salvaje.
Desarrollar un programa piloto para la identificación automatizada de la fauna salvaje mediante IA.
Proponer un modelo de turismo local regenerativo basado en la biodiversidad.
Las mulas forman parte de la historia de la región de la Sierra de la Giganta, cerca de Loreto, desde hace muchos años y son parte de la forma de vida actual. Desempeñaron un papel crucial en el transporte de suministros a través de terrenos escarpados e inaccesibles en la antigüedad. Estas mulas se crían específicamente para este tipo de trabajo y entorno desafiantes. Son seguras, fuertes y están bien adaptadas a los senderos rocosos de montaña.
Hoy en día, las mulas de esta región son tratadas con sumo cuidado. Descansan adecuadamente y nunca se las somete a un trabajo excesivo.
Viven en recintos limpios y espaciosos cuando no están trabajando. Cuando se jubilan de transportar provisiones, muchas mulas llevan a los jinetes a dar paseos cortos para compartir su fuerza y resistencia de una forma más suave. Cuando termina su jornada laboral, se las envía a granjas locales donde pueden pastar y relajarse tranquilamente.
Se trata de una actividad ética a lomos de una mula que acepta el reto de explorar este terreno de forma que se minimice el impacto ambiental, a diferencia de otros métodos que podrían causar mayores daños.
Las mulas forman parte de este paisaje desde hace más de 300 años, conviviendo silenciosamente con la fauna autóctona. No son meras herramientas de transporte, sino compañeros sensibles con necesidades y personalidades únicas. Damos prioridad a su bienestar, proporcionando condiciones seguras y humanas tanto a las mulas como a los jinetes. La monta de mulas está profundamente arraigada en la cultura local, y apoya los medios de subsistencia de las comunidades que han cuidado de estos animales durante generaciones. Para nosotros, las mulas son una parte esencial de nuestro equipo, compañeras de exploración, y nos encanta interactuar con ellas, dándoles cariño y respeto en cada expedición.